Biblioteca Franciscana - Provincia de Santiago

Noticias y eventos

Novedades, conferencias...

Emilia Pardo Bazán y los franciscanos de Santiago de Compostela

titulo
    Con el año 2021 celebraremos del Centenario de la muerte de Emilia Pardo Bazán, por eso queremos poner de relieve la figura de dos franciscanos del Convento de San Francisco de Santiago de Compostela que mantuvieron amistad con la escritora: el P. Manuel Pablo Castellanos y Herransanz, ofm y el P. Juan María Prieto Pereira, ofm.

Fr. Manuel Pablo Castellanos y Herransanz (1843-1911): confesor y corrector de manuscritos de la Emilia Pardo Bazán

    El P. Castellanos era natural de Priego (Cuenca) e ingresó en la comunidad franciscana de su pueblo natal que se trasladaría, tras la restauración y compra, al Convento de San Francisco en Santiago de Compostela.

    Aquí hizo sus estudios eclesiásticos hasta ser trasladado, tras su ordenación sacerdotal, a la misión franciscana de Marruecos cuyo principal objetivo fue el estudio de la historia, sociedad y cultura de aquel imperio, lo que le llevó a ser reconocido como historiador e ilustrado tras la publicación de sus obras Historia de Marruecos y Apostolado Seráfico en Marruecos que lo coloca entre los mejores historiadores especializados en el tema con distinción honorífica de correspondiente en la Real Academia de la Historia en 1878, y la Real Academia Sevillana de Buenas Letras en 1887.

    Nunca gozó de buena salud, por lo que, regresó a su comunidad de origen en Santiago de Compostela hasta su fallecimiento, tras cumplir otros destinos encomendados por sus superiores, como la fundación, junto con el P. José Lerchundi, ofm, de un nuevo Colegio de Misiones en un convento adyacente al Santuario de Nuestra Señora de Regla, en Chipiona; y la ordenación del archivo del Convento de Santi Quaranta en la ciudad de Roma.

    Una vez establecido en Santiago comienza una intensa vida dentro del círculo intelectual gallego como miembro del Colegio de Doctores en las Facultades de Derecho Canónico y de Sagrada Teología en la Universidad Pontificia del Seminario de Santiago en 1897, cuya docencia compaginó con sus cargos dentro de la Provincia franciscana de Santiago. Es en este ambiente donde se relaciona, entre otros, con D. Manuel Casás Fernández, abogado, periodista, escritor y político, destacando las consultas de este acerca de la figura femenina Agape para su obra Agape y la revolución priscilianista en el s. IV.

    Nos centramos ahora, en la relación del P. Castellanos con Pardo Bazán, que es el motivo de esta breve reseña.

Podemos documentar, a través de la nota necrológica del P. Antonio Gómez Zamora, ofm en la revista El Eco Franciscano, Año XXXVIII (1911), pp. 463-469, que el P. Castellanos corrigió y examinó los borradores de la escritora Dª Emilia Pardo Bazán para su obra San Francisco de Asís. Siglo XIII

“…conforme iba escribiéndola [la obra], le remitía las cuartillas para que las revisara, y corrigiera lo que en ellas hallara digno de corrección; y en la posesión de los Sres. Condes de Pardo Bazán, Torres de Meirás, en los primeros días del mes de Agosto de 1881, se daba la última mano por el P. Castellanos a la obra citada, quedando lista para darla a la prensa…”

    Se desconoce el paradero de estos manuscritos y notas para la obra, pero sí se conservan algunas notas del diario personal de Emilia durante la estancia en la biblioteca y Convento de San Francisco, en el que se ven reflejados los pasos para documentarse acerca del santo de Asís leyendo varios ejemplares de la biblioteca sobre franciscanismo, las conversaciones mantenidas con los hermanos para su investigación, y cómo no, su relación de amistad con el P. Castellanos quien era su confesor, y posiblemente también de la familia. Dicho diario se puede consultar en el archivo de la Real Academia Galega.

Merece especial mención la carta del P. Castellanos a Emilia Pardo Bazán tras el fallecimiento de su padre, quien Isabel Burdiel, biógrafa de la ilustre escritora, califica de “carta cruel”.

De todos es bien conocida la relación pasional que mantuvieron Dª. Emilia Pardo Bazán y D. Benito Pérez Galdós, cuya correspondencia ha salido a la luz gracias a las noticias recientes del librero madrileño Guillermo Blázquez. Fue en abril de 1890 cuando el P. Castellanos escribe a Emilia haciéndola responsable del fallecimiento de su padre por el escándalo de su vida y el mal ejemplo que da a sus hijos, para moverla en su interior, como si una llamada de Dios hubiese en este acontecimiento,

“…¿será temerario suponer que la prematura y en gran parte inesperada muerte de un buen padre es el medio de terror y espanto con que Dios la llama nuevamente […] sí, mi buen Emilia, la muerte de su papá la considero como nuevo, pero terrible llamamiento que Dios hace al corazón de [usted]… ”

El matrimonio con D. José Quiroga se rompería tras la relación sentimental y temporal de Emilia con Galdós, y la relación de confesor y amigo se desvanecería por caminos bien distintos.

    En la biblioteca de la Provincia de Santiago conservamos obras de la autora dedicadas de puño y letra al franciscano, tales como Pascual López: autobiografía de un estudiante de medicina, año de edición de 1879; De mi tierra, edición de 1888; Una cristiana; Insolación; historia amorosa, edición de 1889; Certamen literario en conmemoración del segundo centenario del nacimiento de Fray Benito Jerónimo Feijóo, autor del Teatro Crítico Universal, edición de 1877.

Curiosamente no conservamos la obra dedicada de San Francisco de Asís en nuestra biblioteca, por lo que suponemos que la relación de amigo-confesor podría verse alterada ya por los caminos tan dispares entre un franciscano y una mujer de carácter bien definido, avanzada para su época y reservada en lo concerniente a su intimidad.

    En la edición crítica de la obra San Francisco de Asís de José Manuel González Herrán, se puede consultar la carta-prólogo inédita que la autora tenía intención de publicar y dedicar a los franciscanos menores de Compostela, pero por motivos desconocidos, según Cristina Patiño Eirín, decidió no hacerlo, sino dedicarlo a la memoria del Papa Pío IX. Los motivos pueden estar relacionados con la carta del P. Castellanos que fue a parar al Archivo de la Fundación Lázaro Galdiano en Madrid, posiblemente por la amistad de Dª. Emilia Pardo Bazán y José Lázaro Galdiano en cuyos encuentros comentarían el contenido de la carta y los sentimientos personales de la autora hasta el día de hoy que la podemos consultar en dicha fundación.

    Dicha carta, junto con imágenes de las dedicatorias, el diario de su estancia en el convento para la consulta de libros en la biblioteca, lo publicaremos en el nº 216 de la revista Liceo Franciscano que saldrá a la luz en junio de 2021.

Fr. Juan María Prieto Pereira, ofm (1849-1933): poeta romántico en los pliegos del abanico de Emilia Pardo Bazán

    Natural de Carballiño, Orense. Estudió Derecho en la Universidad de Santiago, y durante su época estudiantil era bien conocida su galantería y dotes poéticas, tal es así, que las jóvenes, como era costumbre en aquella época, le solicitaban algún versito como autógrafo para sus abanicos. Así se conserva una Octava del poeta a Carmen Miranda, casada con D. Jacobo Pedrosa, noble patricio de Compostela, que dice así:

A veces tras tu abanico
por ocultar tus sonrisas,
vendrán tus labios de rosa
a posarse en estas líneas.
¡Qué indiscreta es la inocencia!
¡por Dios, ten cuidado, niña!
Dime: ¿y si yo me escondiera
tras esas gotas de tinta?...

Y lo mismo, Emilia Pardo Bazán, amiga de la anterior, quien recogió en los pliegues de su abanico unos versos un tanto satíricos:

El por qué, pregunté un día
dábais ahora las mujeres
de cubrir estos enseres
con versos, en la manía;
y un calvo que me oía
me juró por sus cabellos
que vosotras, rostros bellos
mas corazones perversos,
sólo queréis nuestros versos
por daros aires con ellos.

    Dicho poeta y estudiante, ingresa en el Convento de San Francisco de Santiago de Compostela en 1874, y Emilia Pardo Bazán lo menciona en un discurso a los terciarios franciscanos de Madrid en 1917, titulado San Francisco y la guerra, que dice así:

“Fue a la sombra del gótico claustro de Santiago de Compostela, y contemplando más de una vez, en la iglesia del retirado convento, una ingenua pintura de las Cinco Llagas, que acababa de realizar cierta conversión por nadie ignorada en Galicia. Fue un joven poeta el convertido, y desde entonces viste el hábito y ciñe el cordón. Sus ojos empezaron por mirar con fisga a la pintura, comparándola humorísticamente a un cinco de copas, y acabaron por ver que las heridas toscamente embadurnadas se encendían en realidad, y brotaba de ellas el licor que las había enrojecido, cuando recibió nuestro Patriarca y Padre aquel último sello de Cristo de que habla Dante en la Divina Comedia...”

    Las cinco llagas mencionadas en el discurso, representan los estigmas de San Francisco en la emblemática de la Orden franciscana, y se puede contemplar la pintura en el interior de la iglesia del convento franciscano de Santiago. Dicha representación fue objeto de un cuento escrito por Emilia Pardo Bazán titulado El cinco de copas, en el que narra cómo un joven poeta al ver la pintura de las llagas se convierte por la transformación en sangre de las mismas hasta mudar su vida para vestir el hábito franciscano.

    La identidad del fraile ya la recoge el P. Samuel Eiján, ofm en su obra Franciscanismo en Galicia de 1930, y el P. José Luis Soto, ofm en Un siglo de historia literaria (1862-1962) publicado en 1963, pero hasta hoy, la investigadora sobre franciscanismo en Emilia Pardo Bazán, Cristina Patiño Eirín, no había logrado descifrar el anonimato del fraile a pesar de su ardua búsqueda en la hemeroteca gallega, pues todas las pesquisas se centraban en la fama del poeta por ser bien conocido en toda Galicia, tal y como indica Pardo Bazán en su discurso, y no en una búsqueda en el Archivo Franciscano de la Provincia de Santiago donde se guardan, entre otros documentos, los archivos personales de los frailes. Sin embargo, en palabras del P. Samuel Eiján, ofm, el ingreso del joven en el claustro lo ha “pretendido dramatizar Pardo Bazán en el Cinco de bastos* de su volumen De mi tierra, adjudicándole un episodio ocurrido a dos discípulos suyos”.

    El P. Priego Pereira, durante los años de universitario, publica sus composiciones poéticas de La Gaceta de Galicia de Santiago con el seudónimo de Romantico entre los años 1870 y 1873, pero una vez vestido el sayal franciscano, se dedica a las correcciones de los autores que publican en la revista El Eco Franciscano siendo director de la parte literaria de la misma, y orienta a quienes comienzan el arte de las letras con la poesía como es el caso de sor Emilia de San Juan Bautista, clarisa e ilustre literata.

    No conservamos manuscritos de este franciscano, y apenas noticia de él, pues como dice el P. Eiján, era “muy calmoso en escribir, descuidado en conservar lo escrito, no dando a sus creaciones la menor importancia”, pero sí algunas obras poéticas publicadas en la revista El Eco Franciscano.

    Llama la atención que un franciscano con estudios, como es el caso del P. Juan Prieto Pereira, no hubiese sido profesor en la Universidad, como hicieron otros muchos que aportaron sus conocimientos en distintas universidades españolas o extranjeras, pero podemos pensar, a modo de hipótesis, que dada su fama como estudiante en Santiago, donde llegó a ser conocido por su caballerosidad, galantería y carácter festivo en una época en la que no pensaba para nada en el claustro, no consideraron la vuelta del hermano al “mundanal ruido”, sino que sus conocimientos de derecho los empleó en otros menesteres, como proporcionar los fundamentos de hecho y algunos de derecho contenidos en la resolución de la Sagrada Congregación de Obispos y Regulares sobre la intervención de los religiosos en los funerales de los fieles, titulada Compostellana funerum.

    Y así, sin mayor ruido, tras distinguirse como literato, además de su labor científico-religiosa, falleció a los 84 años de edad el 13 de julio de 1933 en el Convento de San Francisco de Santiago de Compostela.

-----------------------------------------------

(*) debe ser una errata de transcripción en la obra de José Luis Soto mencionada en la bibliografía, por lo que el título correcto es El cinco de copas

BIBLIOGRAFÍA
 
BURDIEL BUENO, Isabel. Emilia Pardo Bazán. Barcelona: Taurus, 2019, pp. 402-411

EIJÁN, Samuel, ofm. Franciscanismo en Galicia. Santiago: Tip. El Eco Franciscano, 1930, pp. 257-266

PARDO BAZÁN, Emilia. “El cinco de copas”. En: El Liberal (Madrid. 1879), 10 de julio de 1892 [consulta: 22 de diciembre de 2020]. Disponible en: https://cutt.ly/QhMdSyp

PARDO BAZÁN, Emilia. San Francisco de Asís. Siglo XIII. LÓPEZ QUINTÁNS, Javier, ed; GONZÁLEZ HERRÁN, José Manuel, ed.; PATIÑO EIRÍN, Cristina. Santiago: Alvarellos, 2014

PATIÑO EIRÍN, Cristina. San Francisco y la guerra. Una conferencia inédita: más sobre le franciscanismo de Pardo Bazán [en línea]. Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2020 [consulta: 22 de diciembre de 2020]. Disponible en: https://cutt.ly/JhMfPYq

PAZOS, Manuel, ofm. Escritores misioneros franciscano-españoles de Marruecos (1859-1957). Tánger: Tip. Hispano-Arábiga de la Misión Católica, 1958

SOTO PÉREZ, José Luis, ofm. Un siglo de historia literaria (1862-1962): noticia bio-bibliográfica sobre los religiosos hijos del Colegio de Misioneros franciscanos para Tierra Santa y Marruecos establecido en Santiago de Compostela. Santiago: El Eco Franciscano, 1963














 
Provincia Franciscana de Santiago
Liceo Franciscano
Editorial El Eco Franciscano
Rede de Bibliotecas Públicas de Galicia

Copyright © 2018 Biblioteca Franciscana - Todos los derechos reservados | Privado - Aviso legal - Política de privacidad - Cookies // Web realizada por Ikono.es

Ir arriba